viernes, 18 de febrero de 2011

Una revelación

"Las calles de Mélvont son realmente espectaculares. Altos edificios, bulliciosas calles, mercados en cada plaza con exóticas mercancías...

"Desde Calimport traigo sedas y botones de oro de artesanos de Cormyr.." grita un comerciante.

Seguramente no vengan de esas ciudades famosas, pero evocar esos nombres hace querer comprar unos botones que quizá un Gran Caballero de Cormyr haya vendido... en el fondo hasta tú quieres unos.

 Cuando vas a dar la vuelta a una esquina, en dirección a "La taberna del Yunque Refulgente" que dicho sea, no es tan limpia como podria esperarse de ese nombre, encuentras una multitud alrededor de lo que parece un pasquín, que realmente es interesante.


 "Vaya, vaya" dice un hombre repulsivo con una cota de mallas "Esa presuntuosa ahora quiere nuestra ayuda... jajajaja quizá vaya, solo por el dinero..."
"Quizá lo que quiere sea un mozo que le dé aventuras... jajajaja" esputa otro igual de apestoso.

La idea que te pasa a tí por la cabeza es que debe de ser un desafío muy interesante para que una mujer de esa posicíon se rebaje a anunciar a diestro y siniestro que necesita ayuda.
"Quizá esa recompensa sea poca en comparación con lo que hallemos en esas ruinas... la recompensa de ser un héroe famoso y reconocido en todo el mundo es mucho más jugosa"