viernes, 24 de agosto de 2012

Sicarios 2


De camino a Vheltros, que es la ciudad más cercana de BordeTumulo (en realidad es MonteTumulo, pero mi "error" ha gustado más que el nombre original XD) Karthus, Urion y el mercader fueron asaltados por una banda de maleantes que tuvo la desgracia de intentar emboscarles, pero cuatro bandidos mal adiestrados nada pueden con nuestros "héroes", bueno, Urion fue herido por una flecha, pero levemente.
Explorando la zona, encontramos dos carretas con mulas, cueros y unas jovencitas enjauladas, que nos recompensaron "de forma no voluntaria" nuestro acto de liberación. (No somos depravados, solo es que nuestros personajes han vivido en una época oscura, sin tele ni videojuegos...)
Llegando a Vheltros, tuvimos que deshacernos del mercader, Karthus dijo que no se fiaba de él y nos había visto la cara.
Al llegar, los guardias intentaron timarnos y también tuvimos que asesinarlos, cosa que hizo que tuviéramos que dejar un carro con madera, prenderlo y al guardia que matamos con una flecha, dejar marcado con el puñal de los Espadas Rojas.
Buscamos una posada, no muy cercana, y pasamos la noche en los establos por una pequeña suma.
Fuimos invitados por una moza de taberna llamada Loren "La peluda" a compartir lecho, cosa que desechamos concienzudamente.
Con fin de no atraer miradas salimos al amanecer y desayunamos en el mercado, vendimos las espadas cortas (nos quedamos los de la guardia) los carros y fuimos a un sastre para que nos hiciera ropa de calidad, para ir a la zona rica a "colocar" las gemas a algunos joyeros (no exhibiríamos todas al mismo).
Fue idea mía, enseñarle al sastre los botones de plata del noble para que nos pusiera un detalle elegante, se ofreció a comprarlos y el símbolo del dólar (o el doblón) se apoderó de nosotros, el trato fue que se quedaría 3 botones como pago y usaría uno en cada traje, que volveríamos después de comer con nuestros dos botones para que no se quedara todo el pago.
Inmediatamente después fuimos a hablar con un experto en heráldica que nos dijo que pertenecían a una familia sureña cuyo hijo había desaparecido (el noble que matamos) de ahí el interés del sastre. Nos iba a vender (a la guardia o al noble).
Tuvimos que matar al sastre y al hijo, pues efectivamente el sastre estaba redactando una misiva con nuestra descripción y decía que Loren "La peluda" se encargaría de informarle de nuestros movimientos dado que ya le había hablado de nosotros... (Hija de puta....)
A matarla.
Terminamos nuestras compras, cenamos y al amparo de la noche ajustaríamos cuentas (a esta altura, todavía no habíamos hecho ni una pregunta sobre los Espadas Rojas) al ir a la posada cambiamos de idea y fuimos a una taberna del barrio pobre, hablamos con un mercenario y le contamos que queríamos matar a la "La Loren" porque había dicho que Karthus y yo éramos sodomitas, cosa que había hecho que nadie quisiera contratarnos. Dos monedas de oro más tarde dos camaradas mercenarios moralmente convencidos iban a matar a esa zorra, pero se oyeron voces en el barrio "Nos han vendido" "Jodidos guardias" y ruido de perros que venían hacia nuestra posada.
Nos posicionamos en la parte trasera de la taberna y cuando vimos que uno de los mercenarios entrar (el otro seguro que había caído en la refriega) prendimos fuego a la taberna y taponamos la salida.
Como oíamos a los perros nos mójanos el cuerpo con vinagre y nos embadurnamos de harina y pimienta.
Ahora, con el incendio como maniobra de distracción fuimos a por “La jodida Loren”
De camino a la taberna vimos guardias en puestos estratégicos que fuimos abatiendo.
Al llegar a la posada vimos a la Loren con un guardia con cuatro perros, tenía unas prendas que olfateaban los perros. Dos flechas abatieron al guardia y un segundo después cayó la Loren con el cuello atravesado por otra fecha y una más de regalo en su pecho. Pero amigo, no contamos con los perros…
Los cuatro mastines salieron disparados en nuestra dirección, pese a nuestra previsión por los olores.
Subimos a un tejadete de madera cuando estaban a punto de alcanzarnos, de repente el tejadete empezó a crujir. No teníamos tiempo, vertimos aceite a los perros que intentaban mordernos y la tea hizo el resto, en instantes teníamos cuatro perros a la brasa. Pero 6 guardias nos vieron bajar del tejadete y nos amenazaron con sus espadas y ballestas… dos guardias cayeron abatidos por una  sombra y otros dos por otra silueta, los dos que quedaron perplejos fueron pasto de las espadas de Urion y Karthus.

"Futuros sectarios  de Urion y Karthus"
Los dos encapuchados que habían liquidado a los guardias nos dijeron secamente:
-“Urion, Karthus, nos envía Tei-La, somos miembros de la Garra en la Sombra. Seguidme…”

Fin de la segunda parte....


3 comentarios:

  1. Que bueno! Es una descripcion de la partida cojonuda! Cuando lei "le había hablado de nosotros... (Hija de puta....)
    A matarla." casi me ahogo de la risa!!

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  2. Malditos chuchos con mas vida que un soldado...XD

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  3. Ya te digo, ni con la pimienta, ni prendiendoles fuego...
    Parecían Perrancanos de Tíndalos...
    Si así son los perros de estos.. un oso o un lobo... :(

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